A veces, sabes, me enloqueces y otras veces me dañas. Damos vueltas, no nos escuchamos. Ignoras como me callo, lleno mi panza de palabras que no te diría jamás. No me apasiona tu despreocupación por mi, nunca comprendo por qué me tratas así. Esta vez te diré, recapacitaré, voy a buscarte en mi silencio y en tus ojos ciegos. Agua clara bajo el puente, y en el puente vos y yo, enturbiando nuestras almas, complicándonos los dos. Quisiera llevarme algo, siempre pienso que hoy es la última vez, siempre es la última vez.
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